nacimiento y morimiento

...constantemente estamos despidiendo algo del pasado y abriendo paso a algo del futuro. despedimos el acogedor vientre materno para salir a la luz de la vida; al llegar a la adolescencia dejamos atrás al niño que fuimos y el entorno protector de los padres; dejamos al joven impetuoso para adquirir compromisos y responsabilidades en la vida, para ser padres quizás, para ganarnos el sustento, para cuidar nuestro entorno y ser laboriosos; al declinar nuestra vid gozamos de mayor libertad y desapego y volvemos a sentir con fuerza la conexión con lo esencial; y a final de un largo camino nos enfrentamos al tránsito definitivo de perder la vida. 



 Joan Garriga, El buen amor en la pareja